Y los dos países latinoamericanos están aún separándose más en sus caminos.

El lunes, Ecuador decidió luchar contra una orden para pagar 1.770 millones de dólares a Occidental Petroleum Corp, en compensación por expulsar a la estadounidense en el 2006.

Expulsar a Occidental “fue un mal negocio porque la producción disminuyó en todo el país, ya que creó un clima desfavorable para la inversión”, dijo Vicente Albornoz, decano de la escuela de negocios de la Universidad de las Américas en Quito.